1.- El Tajo / Tejo.
No estuve justo en el mismo
muelle desde donde se arrojan las cenizas, pero lo que sí puedo decir es me
pensé: "Qué río tan feo". Aunque también es cierto que tiene su puntito.



2.- Los tranvías.
En Lisboa,
no podéis dejar de subir en uno de sus tranvías y elevadores. Como mínimo
tenéis que dar una vuelta en el "Tranvía 28" que recorre la Alfama y otros barrios.
Nosotros,
sentados en el tranvía, oyendo el traqueteo y la campana, mirando
como bajábamos vertiginosamente por callejuelas estrechas,
miramos el cogote de un conductor de tranvía que no conocíamos,
mientras escuchábamos el final de Piedras en el reproductor de mp3.



3.- Escaleras de Largo de Santo
Esteváo.
Leire pasea por la Alfama,
baja las escaleras y saluda a una mujer, está feliz, despreocupada... mientras
Javier lee su carta desde el ruidoso Madrid.




Os recomiendo perderos por la
Alfama (cosa muy fácil), pero por si no dais con las escaleras aquí tenéis el
mapa:


4.- Plaza de Portas Do Sol
Dentro del recorrido del
Tranvía 28, se encuentra la Plaza de Portas Do Sol.


En esta plaza es donde Leire
se despide Maricarmen y decide quedarse en Lisboa.


5.- Miradouro Santa Luzia
Justo al lado de la Plaza
Largo Do Sol, se encuentra el ansiado Mirador de Santa Luzia desde el que Leire
se despide de Javier con "Que bien Lisboa, Javier. Beso".



6.- Quedaron por encontrar...
- El lugar concreto desde el
que se arrojan las cenizas.
- El lavadero donde Leire
habla animadamente con unas mujeres lisboetas.

Si
vas a Lisboa, y lo encuentras ¡dímelo!.
Que lo disfrutes...